Órdenes de trabajo

Órdenes de trabajo: guía completa del intake al cierre

La orden de trabajo es la unidad de trabajo del mantenimiento: el registro de qué hay que hacer, sobre qué activo, quién lo hace y con qué resultado. Cuando el ciclo de la orden está bien diseñado —de la solicitud al cierre con evidencia— nada se pierde y todo queda medido. Cuando no lo está, las solicitudes viven en grupos de WhatsApp y se olvidan.

El concepto

Qué es una orden de trabajo

Una orden de trabajo (OT) documenta una tarea de mantenimiento: la falla o solicitud que la originó, el activo afectado, la prioridad, el responsable asignado, las acciones realizadas y la evidencia de cierre.

Su valor no está solo en organizar el presente, sino en construir el historial: cada OT cerrada se acumula sobre el activo y alimenta los indicadores que permiten mejorar la operación.

El ciclo

Del intake al cierre

01

Intake

La solicitud entra por un canal único: técnico, sucursal, plan preventivo o usuario. Nada se reporta por fuera del sistema.

02

Triage / clasificación

Se categoriza y enruta: soporte, mantenimiento o proyecto, con su prioridad.

03

Asignación

Se asigna a un responsable o cuadrilla, con la fecha objetivo según su SLA.

04

Ejecución

El técnico ejecuta, registra avances y el estado se actualiza en tiempo real.

05

Cierre con evidencia

Se cierra con la constancia del trabajo realizado (checklist, fotos, notas), que queda sobre el activo.

Paso 1

Intake único: el fin de las solicitudes perdidas

El punto más subestimado del proceso es el primero. Cuando las solicitudes llegan por mil canales —WhatsApp, llamada, correo, de pasillo— es imposible no perder algunas, y nadie sabe cuántas hay pendientes.

Un intake único concentra todas las solicitudes en una sola cola, vengan del técnico en campo, de la sucursal, de un plan preventivo automático o de un usuario. Lo que entra, se ve; lo que se ve, se atiende.

Técnico en campo, sucursal, plan preventivo y usuario reportan por el mismo lugar.
Cero solicitudes en grupos de WhatsApp que nadie atiende.
Priorización

Triage y SLA por prioridad

No todas las solicitudes son iguales: una línea de producción detenida no espera lo mismo que una luminaria quemada. El triage clasifica cada solicitud y le asigna una prioridad, y el SLA define el tiempo de respuesta y resolución esperado según esa prioridad.

Con tiempos objetivo claros, el equipo sabe qué atacar primero y la dirección puede medir si se cumplen los compromisos de servicio.

Seguimiento

Kanban, calendario y estado en tiempo real

Una vez creada, la orden vive en un tablero. La vista Kanban muestra el flujo por estado (pendiente, en proceso, en espera, cerrada) y la vista de calendario ubica el trabajo en el tiempo, ideal para los preventivos programados.

El responsable ve lo suyo, el supervisor ve el global y la sucursal ve su carga — todos sobre la misma información, sin reportes manuales.

El resultado

Trabajo trazable, nada se pierde

Solicitudes perdidas

0

Trazabilidad por activo

Total

Cumplimiento de SLA

Medible

Evidencia de cierre

Siempre

Ordená el trabajo de mantenimiento

Intake único, triage, asignación y cierre con evidencia: cada solicitud se convierte en una orden de trabajo trazable sobre tus activos.